Maldita guerra, maldito yo.





Qué injusta, qué maldita, qué cabrona la muerte, que no nos mata a nosotros sino a los que amamos.

(Carlos Fuentes)


        







        El manto de la noche ha envuelto de oscuridad la ciudad. Un bosque de luces ha florecido, conforme los últimos rayos de luz se disipaban como gotas de agua, un caluroso día de verano. Calles desiertas, parques vacíos, ciudad sin vida. La urbe duerme sosegada. El lejano ladrido de un perro, interrumpe mi merecido descanso. Morfeo me libera de su plácida prisión. Mis ojos entreabiertos pueden leer con dificultad, en el reloj digital de la mesita de noche, que el mundo ha girado desde que fuera medianoche. 
           El eco de una respiración sacude livianamente mis oídos. Ella duerme a mi lado. Ojos negros como el carbón, piel sedosa color canela, en definitiva una diosa de la que estaba locamente enamorado. Unas palabras desafortunadas antes de acostarnos habían borrado cualquier rastro de felicidad de su cara. Seria la ultima vez que hablaría con ella. El sueño, poco a poco, me estaba ganando la partida de nuevo. De repente, estridentes sirenas comenzaron a sonar anunciando que algo malo se acercaba. El cielo se torno rojo fuego. La pacifica y calmada noche se violento con el sonido de los gritos y las bombas. Poderosos hombres que apenas conocía y se encontraban a kilómetros, habían decidido que era mejor aniquilar la tan apreciada paz. Nos incorporamos con la furia que solo la adrenalina produce. Nos preguntamos que pasaba, si estábamos en un sueño o peor, en una pesadilla. Las explosiones cada vez mas cercanas anunciaban el final de todo cuanto conocíamos, el final de nuestro viaje. Tenia que despedirme de ella. Tenia que decirle que era lo mejor que me había pasado jamás. Tenia que decirle que todas las banales discusiones, eran solo un grano de arena en el desierto que habíamos creado juntos. Tenia que darle el beso más sincero de mi vida. Tenia que.... Ya estaban aquí. Era el fin. El techo se derrumbo sobre nosotros como mis esperanzas de vivir, como mis ganas de morir. La explosión revienta todo cuanto había conseguido con años de arduo trabajo. Facturas, crisis, peleas, fidelidad, amor. Ya todo daba igual. Íbamos a morir.
 
          Tras largas horas inconsciente, desperté. Se nos había brindado una segunda oportunidad?. Alguien o algo había decidido que todavía no era nuestra hora?. No., no, no. No cuando la vi a ella. Si piel ya no tenia color. Sus carnosos labios se habían entristecido. Su dulce sonrisa había dejado de existir. Ya no respiraba.  Alguien se había reído de mi dejándome vivir. Alguien me estaba torturando arrebatándomela. No. No. No y mil veces no. Maldije la guerra, maldije el odio, maldije a esos señores que cuales dioses guían este mundo, maldije la violencia, el racismo, la homofobia, la falta de respeto. Maldije las armas, las maquinas de matar, la destrucción masiva. Maldije la fe y maldije a todos los dioses. Maldije no poder despedirme.... Me maldije a mi. Al día siguiente me alistaría en el ejercito.

7 comentarios:

  1. madre mia, qué intenso.
    Me encanto tu entrada
    QUé foto más horrible, no puedo imaginar el sufrimiento de ese hombre con se niño
    Un beso May R Ayamonte

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  2. que gran historia, como conectas con las emociones es grandioso, la verdad he quedado mudo, se me paso como una película frente a los ojos, "NO MAS GUERRA EN EL MUNDO, NO MÁS ODIO". Saludos

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  3. Estas historias siempre me ponen los pelos de punta. Me ha sido inevitable no soltar alguna lagrimita. Odio la guerra y todas sus consecuencias.

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  4. Vuelvo, sólo y exclusivamente, un día después, para decirte que las canciones de tu blog me han absorbido por completo. Me encantan.

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  5. Poniendo a éstas palabras escritas un poco de banda sonora.
    Gracias, me alegro que te gusten.

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  6. un blog precioso Cristian, y esta entrada es una parte de la realidad del mundo en el que vivimos, las guerras empezaron hace siglos y parece que no terminan, los seres humanos no avanzamos a mejor, si no , que nos estamos deshumanizando...no llegamos a una total civilización...es una lacra que tenemos que soportar...ojala algún día dejen de morir personas inocentes por los intereses de otros..

    Preciosa musica la de tu blog.
    un saludo .

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